Antes sabíamos que lo que comíamos influía en nuestra calidad de vida pero según se investiga este campo vamos conociendo mejor los mecanismos celulares por los cuales enfermamos o cuáles son los nutrientes por los que conseguimos un envejecimiento más que aceptable.

La relación entre el genoma y los nutrientes se ha dado en llamar interacción gen-dieta y se ha dividido en dos campos científicos diferentes, la nutrigenética y la nutrigenómica.

Nutrigenética

Estudia el mapa genético que tiene cada individuo en el momento de la concepción. Estos genes serán responsables de cómo respondemos a la asimilación correcta o no de los diferentes nutrientes a lo largo de nuestra vida.

“Cada uno de nosotros nos diferenciamos genéticamente de los demás seres humanos y esto hace, entre otras cosas, que la interacción que cada uno de nosotros tiene con los alimentos y sus nutrientes sea ligera o drásticamente diferentes”, afirma el profesor José Mª Ordovás (Universidad Tufts) destacado investigador en este campo, que por cierto, es español.

En resumen, cada uno de nosotros digiere y asimila de forma única los alimentos.

Nutrigenómica

Se centra en la influencia de los alimentos sobre el correcto desarrollo del genoma, que es el conjunto del ADN, RNA y las proteínas que sintetiza (hormonales, defensivas, contráctiles…)

Si tenemos suficiente reserva de determinados nutrientes nuestro organismo responderá adecuadamente a cualquier situación de tensión, minimizando la frecuencia de mutaciones celulares (cáncer) o retardando los efectos propios del envejecimiento. Como ejemplo de alimentos de comprobada eficacia:

  • Uvas negras (¿les suena el resveratrol?)
  • Cítricos (Hesperidina), manzana (Phloretina), brócoli (Isotiocianato)
  • Tomate (Licopeno)
  • Té, café.

En resumen, el genoma funciona bien o no según que alimentos comamos.

Entonces, ¿qué es la epigenética?

Para que todo funcione bien no basta con que la nutrigenética y la nutrigenómica sea correcta, es importante también un ambiente adecuado que facilite la expresión genética

  • Alimentación y/o micronutrientes
  • Actividad física.
  • Estrés.
  • Tabaco.
  • Toxinas.
  • Condiciones intrauterinas.

Hoy día, el médico comienza a diseñar la epigenética desde antes de la concepción de forma rutinaria (ac. Fólico, omega3, etc.) y así hasta la vida adulta para que los genes traspasado por los progenitores se desarrollen adecuadamente.

De este modo, la acción epigenética en el niño comienza:

  • Estado nutricional de la madre y padre tres meses o más antes del embarazo.
  • Acción epigenética de la madre durante el embarazo (Nutrición, suplementación y ambiente adecuados).
  • Después del nacimiento, como mínimo los primeros seis meses del neonato.

Y la acción epigenética a partir de ese momento se hace por dos motivos:

  • Preventivo: de forma intuitiva por el individuo (todos queremos hacer ejercicio, comer bien, evitar el estrés…) o por concienciación de conservar la salud y es aquí cuando generalmente acuden al médico.
  • Terapéutico: cuando el paciente quiere restablecer la situación de salud anterior a la enfermedad surgida por la nutrigenómica.

En definitiva podemos decir que el conocimiento de la genómica sirve para recomendar cambios del comportamiento de forma única e individual al paciente lo que le llevará a una mejor prevención y tratamiento de la enfermedad.

ÚLTIMOS POSTS

Dra. Reyes Salvatierra
Dra. Reyes Salvatierra

Clínica Alicante

Miércoles 13:00 – 20:00
Jueves 9:30 – 19:30
Viernes 09:00 – 14:00

Clínica Murcia

Martes 9:00 – 20:00
Nuestras ventajas

Tratamiento para la obesidad, el bajo peso, síndrome metabólico y otras patologías.

Consolidación de hábitos saludables alimentarios.

Para superar problemas de salud tales como el cansancio crónico, estrés, alergias, diversas infecciones, trastornos del humor y del sueño, alteraciones del apetito, etc

Solicita una consulta con CEOME

Con nuestro método CEOME, enseñamos a comer modificando esos malos hábitos que impiden que alcances tu peso ideal.

Soy mayor de 14, he leído y acepto el aviso legal

Consiento recibir comunicaciones comerciales.